El lado oscuro de los referéndum

October 19, 2017

 

 

 

Mucho se ha escrito sobre el derecho que tienen las personas y sociedades a decidir su destino. Así se ha defendido siempre y así es como debería ser.

 

Los referéndum son una forma de democracia directa. Si se gestionan correctamente, son un instrumento que permite  aumentar la participación política de la ciudadanía, ya que a ésta se le otorga la decisión final sobre cuestiones de relevancia.

 

Sin embargo, también esconden unos peligros que habría que considerar, especialmente si se juega solamente con dos opciones. Como se defendió con más profundidad en el anterior artículo titulado “Sobre Cataluña”, estos son algunos de los problemas más relevantes que presentan:

 

1. Simplificación de problemas muy complejos.

 

Ambos referéndum, de Brexit y el de la independencia de Cataluña,  ofrecían dos opciones: dentro o fuera.

 

Nada se decía sobre el tipo de relación que se quería mantener con Europa, cuestón que es mucho más relevante. La tragedia del Brexit muestra que al día de hoy, se eligiría estar dentro de la UE, pero ahora es demasiado tarde. Los partidos políticos reflejaron esta situación de dos maneras opuestas:

  • Estar en contra de la inmigración por lo tanto votar a favor de Brexit

  • Votar por la estabilidad económica por ello votar en contra de Brexit

 

2. Sirven como instrumento de castigo al gobierno de turno.

 

Muchas personas votaron a favor de Brexit para manifestar su oposición al gobierno de Cameron, que en muchos casos, nada tenía que ver con la relación con Europa.

 

3. Polarización de la sociedad.

 

Los referéndum provocan una ruptura en la sociedad. Favorecen el enfrentamiento en lugar de la cooperación, por ejemplo, catalán vs español.

 

4. Tiranía de la mayoría.

 

Hay que considerar, además, que los referéndum son un riesgo para los derechos de las minorías, como grupos étnicos, religiosos, políticos, sociales o raciales.

 

5. Neverendums.

 

Referéndum muy reñidos se podrían convertir en lo que el escritor canadiense Josh Freed se refirió como neverendums, con respecto a la escisión de Quebec.

 

Decisiones de esta envergadura deberían de requerir apoyos mucho más amplios que el 51%; quizás un 80% sería más adecuado. De no ser así, la otra mitad de la población, siempre querrá disputar el resultado.

 

De este modo y teniendo en cuenta todas estas consideraciones, se estaría más cerca de un referéndum ideal. Un referéndum en el cual los votantes podrán decidir con criterio sobre el futuro de su país, el que dejarán a las generaciones futuras.

 

Will Watson

 

 

 

 

 

 

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