El nuevo horizonte político parte I

 

 

 

 

 

El Nuevo Horizonte Político Parte I

 

 

 

The Times They Are a-Changin' escribía Bob Dylan en 1964. Ciudadanos y Podemos cantaban algo parecido durante las últimas elecciones: hacía falta cambios y la nueva política había llegado. Los viejos  y corruptos partidos debían irse.

Pero el desacuerdo entre partidos no tenía nada de novedoso. Podemos acusaba a Ciudadanos de ser un PP con distinta fachada y Ciudadanos se defendía diciendo que Podemos era el Partido Comunista versión 2.0

¿En qué quedamos? ¿Existe la nueva política?

 

La división tradicional entre Izquierda y Derecha marcó el curso de la historia del siglo XX. Una distinción clásica es que los partidos de centro derecha han defendido el control presupuestario, un gobierno modesto y la libertad. Mientras que los de centro izquierda han defendido el estado del bienestar y de igualdad.

Creo que los partidos comunistas acabaron desintegrándose, porque la teoría comunista no pudo competir con las enormes mejoras que ofrecían las democracias liberales en los niveles de vida tras la SGM.  

El modelo capitalista regulado que han establecido las nuevas sociedades, ha conseguido crear un clase media potente y sana. Marx se equivocó, no hizo falta una revolución del proletariado.
 

 

Bastó con crear y afilar los pilares de la prosperidad: todos iguales ante la ley, propiedad privada, educación para todos, un sistema fiscal que no ahogase las inversiones, políticas de protección social y tratar de paliar las diferencias con las que comenzamos nuestra existencia en este mundo.

Desde la posguerra española, las condiciones de vida no habían hecho más que mejorar para los españoles,  pero tras la crisis financiera de 2008, parece no ser verdad el que tus hijos vayan a vivir mejor que tú.  No nos hemos recuperado de la crisis todavía y hay que recordar que los partidos políticos funcionan dando respuesta a las demandas de los ciudadanos, por  lo tanto, los políticos en períodos electorales tratan de defender ideas por las que los ciudadanos los van a votar.

Si los ciudadanos perciben que el PP y el PSOE no han podido devolver el nivel de vida previo a la crisis, es normal que busquen respuesta en otros partidos que prometan avances más positivos. Sobre todo porque, como es habitual, los que más han sufrido la crisis, han sido las personas en condiciones más precarias.

La razón por la que Podemos ha irrumpido con tanta fuerza en España, es porque muchos ciudadanos piensan que los mandatos socialistas les han fallado. Unido esto a una sensación de corrupción de los partidos tradicionales, tenemos la receta perfecta para el nacimiento de nuevas opciones. En cuanto se refiere a la centro derecha, se ha jugado a la táctica del miedo. Demasiados votantes han votado al PP sumidos en el desconcierto ante la pobre oferta electoral.

¿Seremos pues unos defensores del control del gasto y la deuda al estilo del señor Burn
s en los Simpson, avariciosos como se pinta a la derecha? o ¿será mejor colocarnos bajo la defensa a capa y espada de un gran gobierno obsesionado con una igualdad económica, cosa que a su vez hipoteca el futuro de nuestros hijos, con gastos que no se pueden mantener, como se pinta a la izquierda? Es decir, o somos unos irresponsables o unos avaros : ni una cosa ni otra.

 

 

 

Sobre los extremos

Empecemos por la izquierda, como cuando leemos. La primera letra sería la extrema izquierda: el Comunismo, la historia nos demuestra que no funciona y no debería enseñarse como un modelo económico viable. Las revoluciones comunistas no se instauraron, como Marx predijo en Estados capitalistas. Si no en naciones campesinas y poco desarrolladas como Rusia en 1917 o China en 1949.

 

Tenemos demasiados datos y experimentos fallidos, como para jugarnos las vidas de más personas con un sistema que esclaviza. 


Para explicarlo, os contaré la historia de un pueblo, que por una guerra fue dividido en dos partes. Tras el conflicto entre  dos países vecinos Kirguistán y Uzbekistán, la zona de Kapa-Ken (al este), quedó bajo órbita comunista de Kirguistán. Se colectivizaron los campos, se prohibió la propiedad, se creo un Estado por Derecho (es decir un Estado que crea leyes para defender los intereses de la autoridad) y se racionó la alimentación de toda la población.

A la zona de Andizhan, que tras la guerra pertenecería a Uzbekistán (oeste), se le aplicó una receta muy distinta: Estado de Derecho, libre competición, propiedad privada, sociedad de consumo y una ética de trabajo creada por incentivos.

¿En cuál preferirías vivir?

Esa guerra nunca sucedió, lo que he dicho, me lo he inventado. Esto no sucedió en Uzbekistán (Ojalá, tienen un gobierno autócrata corrupto) ni en Kirguistán, que tiene con una economía hundida y más corrupción rampante.

Esto que relato sucedió en el Estado líder de la Unión Europea: Alemania. Se dividió el País en dos, con recetas muy distintas y las diferencias se empezaron a notar rápido.  Tan rápido, que la Unión Soviética tuvo que construir su famoso muro, para impedir que personas inocentes cruzasen hacia la prosperidad. Muchos alemanes del Este murieron en el intento.

Se repitió el experimento en Corea y las diferencias entre Corea del Norte y Corea del Sur, hablan por sí solas. Porque el problema no es cultural, ni geográfico: es institucional.

Podemos evitar el centro y nos situamos  al final de la línea, la extrema derecha. Es propia de los dictadores europeos y se extiende actualmente en Europa. Lo siento amigos,  esto tampoco funciona.

Sin entrar en las terribles faltas de libertades y vulneración a los derechos humanos, un estado centralizado que controle el mercado con mano de hierro, frena la prosperidad. Como he defendido en mis anteriores capítulos, es tremendamente negativo que el poder resida en una sola persona o partido político, a los que los ciudadanos no puedan destituir de su mandato con unas elecciones.

Ignoremos entonces los extremos.

 

 

Sobre la igualdad

La igualdad es un factor común en las diversas ofertas de los partidos políticos, socialmente aceptados en occidente. La verdad teológica del libro de Job "todos hemos sido creados iguales ante los ojos de Dios”,  se incorporó a los derechos humanos, que tiene amplio apoyo por parte de la mayoría de los votantes. Seas creyente, ateo o agnóstico, nadie lo discute. Todos debemos compartir los mismos derechos y queremos ser tratados igual por las autoridades. Sin ventajas, ni desventajas. Reglas del juego claras e iguales para todos.

Igualdades hay muchas. Igualdad de representación política, es absoluta e indiscutiblemente esencial en todos los países Es la igualdad que preocupa a los demócratas más dogmáticos. Igualdad ante la ley y el Estado, es otro pilar de las sociedades occidentales, ingrediente estrella de los países más desarrollados, ésta es la que más preocupaba a los filósofos que engendraron el liberalismo. Mientras que la democracia se ocupa de quién maneja el poder y cómo se llega a él, el liberalismo se centra en limitar el poder coactivo de los gobiernos sobre sus ciudadanos. Igualdad económica es el tercer tipo y al que se suelen referir las discusiones entre partidos de centro izquierda y derecha.

Ningún partido político sería votado, si no defendiese la igualdad. ¿Dónde están las diferencias? En el acento, me temo. Mientras que los partidos de izquierdas defienden la igualdad de resultados, los partidos de derecha defienden la igualdad de oportunidades. Es aquí donde encontramos el debate, aquí amigos, el turrón.

 

 

El clásico filósofo griego Heráclito habría cantado junto a Dylan "The Times were changin" Efectivamente todo cambia. Pero la novedad no es la nueva izquierda ni la nueva derecha, ni el nacimiento de novedosos partidos.

 

La discusión actual en democracias liberales es sobre el correcto tamaño gubernamental. En España parece que los gobiernos de centro izquierda los hacen crecer, mientras que los de centro derecha hacen poco por combatirlo. Fukuyama, al que estoy cansado de que se apedree por sus argumentos en el Fin de la Historia, en el que se equivocaba con que la democracia liberal se impondría sobre los demás sistemas de gobierno, ha escrito en Orden y Decadencia Política (2014), que quizás la discusión no deba ser si el gobierno es demasiado grande o pequeño, si no qué hace a los gobiernos efectivos.

 

Lo novedoso además, es un concepto del  que oímos hablar todos los días, mis padres lo conocieron tarde, yo temprano. Un concepto sobre el  que muchos nuevos partidos empiezan a polarizar. Unos lo quieren siempre, otros temporalmente y otros lo descartan. Ese concepto cambiaría la historia de la humanidad para siempre, me estoy refiriendo a  la globalización.

Más sobre este tema en el nuevo horizonte político II.

Will Watson

 


 

Please reload